El Caballero que Quiso Aprender a Brujo

28. EL CABALLERO QUE QUISO APRENDER A BRUJO. (Referido por D. Francisco 2.º Vásquez.)

28. EL CABALLERO QUE QUISO APRENDER A BRUJO.

(Referido por D. Francisco 2.º Vásquez.)

Un caballero fue a visitar a un amigo y se quedó a tomar once. Servido el té, el amigo tomó una bandeja, se fué al rincón de la sala y se puso a decir:--“¡Vengan galletas! ¡vengan tostadas!” y aunque repitió estas frases varias veces, la bandeja continuaba vacía. Entonces salió al patio, y el caballero, desde donde estaba sentado, lo veía mover los labios como si murmurase unas palabras. Después de lo cual entró y se dirigió nuevamente al rincón con la bandeja y comenzó a repetir las mismas frases:--“¡Vengan galletas! ¡vengan tostadas!”, y la bandeja, en un instante se cubrió de galletas y tostadas riquísimas; pero muchas de las visitas que había en la casa no quisieron ni siquiera probarlas, por temor de que les ocurriera alguna desgracia.

Cuando se retiraron las visitas, el caballero le dijo a su amigo:--“Quisiera que me enseñaras la manera de conseguir los alimentos que pida”.--“No sólo los alimentos--contestó el amigo--sino todo lo que uno desee. Ven mañana, en la noche, y te enseñaré”. Volvió el caballero al otro día, ya oscuro, y el amigo lo llevó a una pieza apartada de la casa y ahí los dos se desnudaron completamente. El caballero tenía colgado al cuello un _detente_; el amigo le ordenó que se lo sacara y lo tirara afuera por una ventana, lo que hizo el otro. Esperaron las 12 de la noche y se fueron a un cerro cercano y cuando estuvieron arriba, el amigo balbuceó unas palabras que el caballero no entendió e inmediatamente se vieron rodeados de multitud de animales feroces y alimañas horribles. El amigo se puso a acariciar a un culebrón, que se le enrolló en el cuello, y le dijo al caballero:--“Toma tú el animal que más te guste”. El caballero tiritaba de miedo y dijo a su amigo que mejor no le enseñara el arte de ser brujo porque jamás se atrevería a ejercitarlo. Entonces el amigo murmuró unas cuantas palabras y el caballero se encontró vestido en la puerta de su casa.

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