La Calchona

3. LA CALCHONA. (Contado por el niño D. Ramón Fernández G., estudiante, de 14 años. Santiago, 1911.)

3. LA CALCHONA.

(Contado por el niño D. Ramón Fernández G., estudiante, de 14 años. Santiago, 1911.)

Un hombre, ignorando la condición de su novia, se casó con una bruja. Por ciertos hechos que ocurrieron más tarde, entró en malicia, y desde entonces la acechaba, sin que ella lo notara; hasta que una vez, en la noche, la vió desnudarse; sacarse los ojos, que dejaba en un plato con agua; untarse el cuerpo con un ungüento negro; envolverse en un cuero de oveja, y salir al campo, donde se unió a muchas otras ovejas: y en cuanto se juntó con ellas, vió que todas emprendían desenfrenada carrera, y las perdió de vista en un instante.

El marido tornó inmediatamente a su casa y tomando los ojos que su mujer había dejado en el plato, y el ungüento, los arrojó a una acequia muy correntosa.

Cuando la mujer volvió, no pudiendo encontrar ni los ojos ni el ungüento, siguió convertida en oveja, y desde entonces se la ve correr por la orilla del río y de los tajamares. Los muchachos le han puesto el nombre de Calchona, por tener grandes mechones de lana en las extremidades de sus patas.

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