La Cueva de las Cardillas

22. LA CUEVA DE LAS CARDILLAS (Me lo refirió el niño D. Oscar Salinas, de 12 años, en 1912. Lo oyó contar en Melipilla.)

22. LA CUEVA DE LAS CARDILLAS

(Me lo refirió el niño D. Oscar Salinas, de 12 años, en 1912. Lo oyó contar en Melipilla.)

En un cerro situado cerca de las Cardillas, en el departamento de Melipilla, hay una cueva que, según dicen, está habitada por brujas.

Una vez un joven se propuso visitar la cueva, y en efecto, fué a ella y entró alumbrándose con una linterna. Al poco rato de andar, se encontró con una sala muy hermosa, lujosamente amueblada, y sentadas en riquísimas sillas, unas cinco niñas de 18 a 20 años, muy bonitas y ataviadas de costosos trajes y valiosísimas alhajas. Lo invitaron a comer y él aceptó. Los servicios eran de plata y los cubiertos de oro, y los manjares tan sabrosos que él, mozo rico y muy aficionado a la buena mesa, jamás los había comido tan exquisitos. En un descuido de las jóvenes, se echó al bolsillo un cubierto completo y una tortita de dulce. Cuando terminó la comida, le exigieron que se quedara a dormir y él, que se había enamorado de una de las niñas, no se hizo de rogar y se quedó con ella. Al otro día, cuando despertó, se encontró abrazado a un esqueleto, y en los bolsillos, en lugar del cubierto, con tres huesos: en vez de la torta, halló una bosta de buey. La linterna había desaparecido y le costó mucho trabajo y más de una hora para salir.

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