Las Sombras

34. LAS SOMBRAS. (D. Francisco 2.º Vásquez, 1911.) Una noche de luna, un caballero tuvo que emprender un viaje de Talca a Pelqui, y para llegar a su destino…

34. LAS SOMBRAS.

(D. Francisco 2.º Vásquez, 1911.)

Una noche de luna, un caballero tuvo que emprender un viaje de Talca a Pelqui, y para llegar a su destino debía atravesar una montaña a caballo. Al penetrar en ella, el caballo se detuvo espantado, porque debió ver, como vió el jinete, un cadáver tendido en el suelo, no muy lejos, con los brazos abiertos. El caballero también se asustó y para vencer el miedo clavó las espuelas al caballo y lo dirigió derecho hacia el cadáver. Al llegar cerca de él, pudo darse cuenta de que lo que había tomado por un muerto era el tronco de un árbol que el tiempo había derribado; con lo que desapareció todo temor y siguió tranquilo su camino.

A poco andar, ve pasar algo extraño por entre los árboles, y el caballo vuelve a detenerse: era un león. Prepara el viajero un trabuco que llevaba consigo, que era el arma que se usaba en aquellos tiempos, y después de disparar, ve que lo que le había parecido un león era la sombra que proyectaba la cumbre de un cerro vecino.

Cuando concluyó de pasar la montaña y entró al valle, le sale al encuentro una viuda, a caballo, que sigue el camino a la par de él. El caballero le dirige la palabra, pero ella no le contesta. Después de avanzar largo trecho, en silencio, uno al lado del otro, la viuda deja su caballo y de un salto se sienta al anca de la cabalgadura de su compañero, que intenta tomarla, pero no encuentra a nadie.

Adelanta el caballero en su camino, y a poco andar ve que se eleva de la tierra algo como una nube; fija su atención y ve que es un fantasma. Temeroso del peligro que pudiera acarrearle tal encuentro, huye a toda rienda, y el fantasma detrás. Por suerte, en su carrera desenfrenada, tropieza con una choza, en la que se mete con caballo y todo.

En ese momento empieza a amanecer y con la claridad del día se desvanece todo temor; pero la impresión de lo que le había sucedido le duró mucho tiempo al caballero.

MALDICION

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