La Tenquita
22. _La Tenquita_ (Contado por Polonia González, de 50 años, natural de Colchagua). Pa saber i contar, etc.
22. _La Tenquita_
(Contado por Polonia González, de 50 años, natural de Colchagua).
Pa saber i contar, etc.
Est’ era una tenquita que tenia unos tenquitos mui lindos qui acababan de salir der huevo, i que jué una mañanita a buscarles que comer. I cómo era invierno i había quéido muchaza nieve, donde la tenquita se paró en er suelo, la nieve le quemó una patita. Entonces la tenquita se puso a llorar, mui aflijía der verse cojita, i le dijo a la nieve:
--Nieve, ¿por qué sois tan mala que me quemais la patita a mí?
I la nieve es que le ijo:
--Mas malo es er sol que me reite a mí.
Entonces la tenquita jué ond’ er sol, i es que le ijo:
--Sol, ¿por qué sois tan malo que reetís la nieve i la nieve me quema una patita a mí?
--Mas malo es el ñublao que me tapa a mi.
Entónces la tenquita es que jué ond’ el ñublao, i es que le ijo:
--Ñublao, ¿por qué sois tan malo que tapais er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema una patita a mí?
--Mas malo es er viento que me corre a mí.
Se jué la tenquita ond’ er viento i es que le ijo:
--Viento, ¿por qué sois tan malo que corrís el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema una patita a mí?
--Mas mala es la paer que me ataja a mí.
Jué la tenquita onde la paer i es que le ijo:
--Paer, ¿por qué sois tan mala qui atajais er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es el raton que me aujerea a mí.
Jué la tenquita ond’ el raton i es que le ijo:
--Raton, ¿por qué sois tan malo qui aujeriais la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es er gato que me come a mí.
Jué la tenquita ond’ er gato i es que le ijo:
--Gato, ¿por qué sois tan malo que te comis al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema una patita a mí?
Mas malo es el perro que me corre a mí.
Entónces la tenquita se jué ond’ er perro i es que le ijo:
--Perro, ¿por qué sois tan malo que corris al gato, el gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es er palo que me pega a mí.
Jué entónces la tenquita ond’ er palo, i es que le ijo:
--Palo, ¿por qué sois tan malo que pegais ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es er juego que me quema a mí.
Jué la tenquita ond’ er juego i es que le ijo:
--Juego, ¿por qué sois tan malo que quemais er palo, er palo pega ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas mala es l’ agua que mi apaga a mí.
Jué la tenquita onde l’ agua i es que le ijo:
--Agua, ¿por qué sois tan mala que apagais er juego, er juego quema er palo, er palo pega ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es er güei que me toma a mí.
Entónces la tenquita se jué ond’ er güei, i es que le ijo:
--Güei, ¿por qué sois tan malo que te tomais l’ agua, l’ agua apaga er juego, er juego quema er palo, er palo pega ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es er cuchillo que me mata a mí.
Se jué la tenquita ond’ er cuchillo i es que le ijo:
--Cuchillo, ¿por qué sois tan malo que matais ar güei, er güei se toma l’ agua, l’ agua apaga er juego, er juego quema er palo, er palo pega ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Mas malo es el hombre que me hace a mí.
Jué la tenquita onde l’ hombre i es que le ijo:
--Hombre, ¿por qué sois tan malo que hacís er cuchillo, er cuchillo mata ar güei, er güei se toma l’ agua, l’ agua apaga er juego, er juego quema er palo, er palo pega ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
--Preduntáselo ar Señor que m’ hizo a mí.
Jué entonces la tenquita onde su Divina Majestá, e hincándose delante de Ella hasta que besó er suelo con la boca, es que le ijo:
--Señor, ¿por qué hicistes al hombre, el hombre hizo er cuchillo, er cuchillo mata ar güei, er güei se toma el agua, el agua apaga er juego, er juego quema er palo, er palo pega ar perro, er perro corre ar gato, er gato come al raton, el raton aujerea la paer, la paer ataja er viento, er viento corre el ñublao, el ñublao tapa er sol, er sol reíte la nieve i la nieve me quema la patita a mí?
I la tenquita se puso a llorar que era una compasion i daba pena der verla.
Entónces el Señor compadecío e la esgracia e la pobre avecita, es que le ijo:
--Andavéte bien tranquila, tenquita, a cuidar a tus tenquitos, qu’ están con mucho frio i tienen much’ hambre.
La tenquita, como güeña cristiana, obedeció ar tirito, i cuando llegó a su niito s’ encontró con que tenia güeña i sana la patita quemá.
Por este mismo estilo es el cuento de _El Raton Hilandero_, publicado en la pájina 113 del _Primer Libro de Lectura_ por MANUEL GUZMAN MATURANA, Santiago, 1906; pero no me parece que sea éste un cuento popular, ignoro si es produccion orijinal del señor Guzman Maturana; sin embargo me inclino a creer que es una traduccion o una simple adaptacion de otro idioma al castellano. Tambien tiene alguna semejanza a éstos, por el procedimiento que se sigue, un juego de prendas con que RODRÍGUEZ MARÍN, ilustra la nota 171, pájina 148 del tomo I de su obra citada, y que comienza:
«Esta es la bota que buen vino porta de Cádiz a Rota. Aqui está el tapon que tiene la bota que buen vino porta de Cádiz a Rota. Este es el cordon que amarró el tapon que tiene la bota»... _etc._
A esta clase pertenece asimismo el cuento portugues de la Carochiña, con cuya traduccion mi buen amigo el brasilótilo don CLEMENTE BARAHONA VEGA ha querido favorecerme, i que transcribo en seguida por el gran parecido que tiene la primera parte de él con el cuento chileno de _El Raton Pérez_ i con el español de _La Hormiguita_, el primero que trae FERNAN CABALLERO en sus _Cuentos, Oraciones i Adivinas_ i el cual, seguramente, es el progenitor del nuestro.
_El cuento de la Carochiña_
Esta que era una Carochiña que, barriendo un dia la casa, se halló una moneda, i fué al punto a contárselo a una vecina, preguntándole:
--¿Qué haré con esta monedita?
Le respondió la vecina:
--Compra dulces.
--Nada, nada de eso, que es golosina, replicó la Carochiña.
Fué a verse, entónces, con otra vecina, la cual le aconsejó lo mismo.
Consultó, por fin, a una tercera, i ésta le recomendó:
--Compra cintas, flores, brazaletes i dijes, i anda en seguida a ponerte en la ventana, para decir a todo el que pase:
«¿Quién quiere casarse con la Carochiña, que es bonita, preciosa i perfecta niña?»
Fuése a comprar muchas cintas, encajes, flores, brazaletes i dijes; se afeitó cuanto pudo, i so colocó asomadita en la ventana, diciendo:
«¿Quién quiere casarse con la Carochiña, que es bonita, preciosa i perfecta niña?»
Pasó un buei, i dijo:
--Yo quiero casarme contigo.
--¿Cómo es tu voz?
--_Múuu_...
--¡Ai! no me sirves, porque me recordarias a los niños de noche.
Despues tornó a decir:
«¿Quién quiere casarse con la Carochiña, que es bonita, preciosa i perfecta niña?»
Pasó un burro, i dijo:
--Yo quiero.
--¿Cómo es tu voz?
El burro rebuznó.
--¡Ai! esclamó ella, no me sirves, porque me despertarías a los niños de noche.
Despues pasó un cerdo, i la Carochiña le dijo:
--A ver tu voz.
--_Cocho, cocho_...
--¡Ai! no me sirves, porque no me dejarias dormir los niños de noche.
Pasó un perro, i la Carochiña quiso conocerle la voz.
--_Guau, guau_...
--¡Ai! tampoco me sirves, con tus ladridos me espantarias de noche a los niños.
Pasó un gato:
--Oigamos tu voz.
--_Miau, miau_...
--¡Uf! no me dejarias dormir a ningun chico de noche.
Pasó un ratoncito.
--Yo quiero casarme con la Carochiña.
--¿Cómo es tu voz?
El raton frunció el hociquito i emitió un suave chillido.
--Tú sí que me convienes para marido; contigo me caso.
Entónces el raton se casó con la Carochiña i tomó el nombre de Juan Raton.
Vivieron algunos dias mui felices; pero, habiendo llegado el domingo, la Carochiña le pidió que, miéntras ella iba a misa, él se quedase atendiendo en la cocina la olla en que se cocian los frejoles para el almuerzo. Juan Raton se puso cerca del fogon, i para ver si los frejoles ya estaban cocidos, metió la mano derecha en la olla, i la mano le quedó pegada; metió la otra, i pasó lo mismo; metió despues una patita, i la otra, i todo el cuerpo quedó preso en la olla i se coció con los frejoles.
Volvió la Carochiña de misa i, como no divisase a Juan Raton, lo buscó por todos los rincones, sin dar con él. Luego llegará, se dijo; yo no puedo esperarlo porque tengo hambre, i se dispuso a almorzar.
Pero, al servirse los frejoles en el plato, apareció Juan Raton muerto i cocido con ellos. Al punto la Carochiña se echó a llorar a gritos, i una mesita de tres piés que ella tenia, le preguntó:
--¿Qué tienes, Carochiña, que te echas a llorar? --Mí Juan Raton ha muerto, llorando estoi mi mal. --Pues yo, que soi mesita, voi por eso a danzar.
Dijo luego una puerta:
--¿Qué tienes tú, mesita, que danzas mas i mas? --Ha muerto Juan Raton; Carochiña, en un _ai_; i yo que soi mesita, heme puesto a danzar. --I yo, que soi la puerta, o me abro o cierro ya.
Dijo luego una llave:
--¿Qué es lo que tienes, puerta, en un tan raro afan? --Ha muerto Juan Raton; Carochiña, en un _ai_; por esto la mesita se ha metido a danzar; i yo, que soi la puerta, o me abro o cierro ya. --I yo, que soi la llave, me tengo de quebrar.
Dijo luego un pino:
--¿Qué es lo que tienes, llave que quebradita estás? --Ha muerto Juan Raton; Carochiña, en un _ai_; por esto la mesita se ha metido a danzar; en seguida la puerta o se abre o cierra ya; en seguida la llave se tuvo que quebrar; --I yo, que soi el pino, me voi a descuajar.
Vinieron los pajaritos a descansar en las ramas del pino, i al verlo arrancado de cuajo, dijeron:
--Qué es lo que tienes, pino, tendido en forma tal? --Ha muerto Juan Raton; Carochiña, en un _ai_; por esto la mesita se ha metido a danzar; en seguida la puerta o se abre o cierra ya; en seguida la llave se tuvo que quebrar; i yo, que soi el pino, me arranqué, cual mirais. --Nosotros, pajaritos, nos vamos a cegar.
Los pajaritos se sacaron los ojitos, i despues fueron a la fuente a beber agua.
I les dijo la fuente:
--¿Qué os causó, pajaritos, tanta ínfelicidad? --Ha muerto Juan Raton; Carochiña, en un _ai_; por esto la mesita se ha metido a danzar; en seguida la puerta o se abre o cierra ya; en seguida la llave se tuvo que quebrar; sin raiz quedó el pino por un motivo igual; i nosotros ahora sin vista nunca mas. --I yo, que soi la fuente, me tendré que secar.
Vinieron los hijos del Rei con sus cantaritos para llevar agua de la fuente, i al verla sin una gota, esclamaron:
--¿Qué es lo que tienes, fuente, que tan sequita estás? --Ha muerto Juan Ratón; Carochiña, en un _ai_; por esto la mesita se ha metido a danzar; en seguida la puerta o se abre o cierra ya; en seguida la llave se tuvo que quebrar; sin raiz quedó el pino por un motivo igual; despues los pajaritos, sin vista nunca mas; i yo, que soi la fuente, me tuve que secar. --I nosotros, los cántaros rompemos sin piedad.
Volvieron los niños a palacio, i la Reina alarmada les preguntó:
--¿Por qué los cantaritos rotos ahora están? --Ha muerto Juan Raton; Carochiña, en un _ai_; por esto la mesita se ha metido a danzar; en seguida la puerta o se abre o cierra ya; en seguida la llave se tuvo que quebrar; sin raiz quedó el pino por un motivo igual; despues los pajaritos, sin vista nunca mas; la fuente, por su parte, se tuvo que secar; i nosotros, los cántaros rompimos sin piedad.
I les repuso la madre, en el acto:
--I yo, que soi la Reina, me voi a cocinar i hacer, sin mengua mia, guisos que os gustarán!