El cuento de los hermanos Fomá y Yerióma
Ay, Yerióma y Fomá eran dos hermanos: Iguales de pelo e iguales de entendimiento, Con barbas como barbas y bigotes como bigotes. Los hermanos decidieron ir a la…
Ay, Yerióma y Fomá eran dos hermanos: Iguales de pelo e iguales de entendimiento, Con barbas como barbas y bigotes como bigotes. Los hermanos decidieron ir a la iglesia de Dios, Ir a la iglesia de Dios, a rezarle a Dios. Yerióma entró en la iglesia, y Fomá en el altar, Yerióma tomó un libro, y Fomá el salterio; Ay, Yerióma empezó a cantar, y Fomá a hablar. Lo oyeron los sacerdotes desde la alta montaña, Sacerdotes letrados, hombres necesarios… A Yerióma lo agarraron por el cuello, y a Fomá lo empujaron. .................. Yerióma salió por la puerta, y Fomá por la ventana. Ay, Yerióma fue al bosque de píceas, y Fomá al pinar; Los dos se asustaron, los dos volvieron a juntarse. Los hermanos decidieron cazar liebrecillas grises, Liebrecillas grises y corredoras: ¡no encontraron nada! Caminaron los hermanos por la orilla escarpada, Por la orilla escarpada, sobre la arena amarilla. Los hermanos vieron dos patitos que nadaban; Uno era blanquísimo, y el otro, como la nieve. Ay, Yerióma agarró un palo, y Fomá un cuchillo grande y pesado; Yerióma se quedó corto al lanzarlo, y Fomá se pasó de largo. Los hermanos decidieron pescar para sí, Pescar para sí, hermoso salmón. Ay, Yerióma subió a una barca, y Fomá a una barquita; A la barca le faltaban las tablas que elevaban los costados, y a la barquita el fondo. Pasaron tres años ahogándose, sin lograr ahogarse, ¡Tres diablos los aplastaban, sin poder acabar con ellos! Los hermanos decidieron ganarse el sustento, Ganarse el sustento, ganarse el pan, Y los mozos resolvieron arar un campo; Yerióma fue al mercado, y Fomá al bazar, Yerióma compró un caballo castrado, y Fomá un semental; Pero el caballo castrado no tiraba, y el arado no volteaba la tierra; ¡Golpearon al caballo con una estaca y huyeron del campo!