Morozko

Vivían un anciano y una anciana con sus tres hijas. Marfusha, la mayor, se levantaba antes que todos: encendía la estufa, traía agua y alimentaba a los…

Vivían un anciano y una anciana con sus tres hijas. Marfusha, la mayor, se levantaba antes que todos: encendía la estufa, traía agua y alimentaba a los animales. Por las tardes remendaba manoplas y ordenaba los pares terminados para los vecinos. A sus hermanas les gustaba dormir hasta más tarde, y su madre se había acostumbrado a elogiarlas solo a ellas. A Marfusha le dolía, pero procuraba no responder con aspereza.

Una mañana helada había que llevar manoplas calientes a los guardabosques junto al gran pino. Marfusha se ofreció a ayudar. Su padre la llevó en trineo, le sirvió té caliente de una jarra de viaje y se apartó para despejar el sendero cubierto de nieve. La joven se envolvió en su pañuelo, puso la cesta sobre un tocón seco y esparció migas para los pájaros.

Los cristales de hielo repiquetearon entre las ramas de los abetos y apareció Morozko con un abrigo plateado. «¿Tienes calor, hermosa doncella?», preguntó. «Hace fresco, pero tengo un pañuelo, y los pájaros necesitan más el alimento», respondió Marfusha con sinceridad. Morozko preguntó tres veces por el calor; después encendió un farol y envolvió a su invitada en una manta suave.

En casa, el padre puso sobre la mesa un cofrecito con tela, hilo y semillas para el jardín de primavera. Contó que Morozko había agradecido a Marfusha que cuidara el bosque. La madre se sorprendió ante los regalos, pero Marfusha repartió la tela entre sus hermanas y propuso que cosieran mantas y cultivaran un jardín juntas.

Al día siguiente, Marfusha volvió al pino con sus hermanas. Ellas empezaron a quejarse del frío, y Marfusha las cubrió con la manta que compartían. Entre las tres llevaron las manoplas a los guardabosques, y Morozko respondió con un repique plateado de campanillas. Junto al pino, las jóvenes acordaron que en adelante se repartirían por igual las tareas de la casa y el cuidado del futuro jardín.

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