La cerda y el lobo

Había una vez un anciano con quien vivía una anciana. No tenían hijo ni hija; su único ganado era una cerda de hocico puntiagudo. La cerda tomó la costumbre de…

Había una vez un anciano con quien vivía una anciana. No tenían hijo ni hija; su único ganado era una cerda de hocico puntiagudo. La cerda tomó la costumbre de salir del patio por la puerta de atrás. Y el diablo la llevó precisamente a una franja de tierra ajena sembrada de avena.

Un lobo llegó corriendo y se quedó callado: agarró a la cerda por las cerdas, la arrastró al otro lado de la cerca y la despedazó. Y así terminó el cuento.

Read this tale on NeuroTales